Se casaron hace dos años en una boda íntima preciosa en Banyoles, y nos volvimos a encontrar hace unas semanas en S’Agaró, para hacer su reportaje de embarazo.

Paseamos mientras Anaïs y Adrià me explicavan cosas y nos poníamos al día. Paseando entre las casetas de bañistas de la playa, y después mojándonos los pies, durante una tarde de agosto, donde la luz de verano era ideal.

Ellos como siempre, un poco nerviosos pero naturales y divertidos, hablando y sin parar de reír. Son una pareja muy bonita.

Siempre es agradable volver a encontrar las parejas y ver crecer las familias.

¡Mucha suerte!

Laia Ylla