La boda de Laura y en Cristian fue muy bonita, y quedó un reportaje de boda, espectacular.

Llena de emociones, de gente que se les quieren a su alrededor, y con unas escenas para fotografiar, que no me pudieron gustar más.

Durante los preparativos, cada uno estaba en una habitación del Termes Victòria, y había un montón de gente que los acompañaba. Laura estaba muy tranquila, y como está tan cómoda ante la cámara, todo surgía de forma natural.

Su hermana y madre estaban muy emocionadas, la abuela con su nieta, los padres…y con Cristian durante los preparativos, también fue emocionante.

Durante la ceremonia, estaban radiantes, la luz de la tarde nos acompañaba y el Mas de Can Riera estaba espléndido.

Así que después del “¡Sí, quiero!”, nos alejamos de los invitados para tener un momento íntimo entre los dos y poder disfrutar de este rato juntos. Hicimos el reportaje de novios, entre el bosque y el campo que hay justo al lado.

Y de golpe, cuando yo ya me alejaba y Laura se recogía la falda, un rayo de luz improvisado, la iluminó, creando una fotografía ante mí, que me enamoró… Solo ella iluminada, en la más absoluta oscuridad (si la encuentras más abajo, me encantará que me digas qué te parece).

El aperitivo los esperaba con toda la gente, y todo el mundo reía y los novios disfrutaban. Se hicieron fotos en el fotomatón de Pope and Pole, que divirtió a todo el mundo y cuando pasaron al banquete, todo fue un estallido de alegría.

Entregas, con una abuela que se emocionaba hasta temblar, corte de pastel, baile con coreografía y muchos bailes hasta entrada la noche.

¡Gracias para dejarme estar Cristian y Laura!

Vestido de novia: Novias Lour
Ramo y decoración floral: El Taller de Kitina
Fotomatón: Pope and Poole
Espacio: El Mas de Can Riera
Second: La Mar de felices